Próximo día de Sarging: Una nueva esperanza

A mi Ala,

Corría en Bogotá el año 2008 cuando en medio del frio cortante de las alturas de mi segunda universidad, una muchacha de ojos bonitos y mirar triste, sentada cómodamente frente al bloque donde acabábamos de terminar nuestra clase de inglés,   me comentaba con dejos de impotencia que andaba aburrida, que necesitaba un cambio, “un viaje, tal vez”, decía. Y yo, embrujado por su belleza, asentía mostrándome a favor de tal idea:

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